13 ene. 2011

4U517 --- Madrid Barajas - Köln-Bonn

Las vistas celestes de aquel atardecer de Domingo - espectaculares - desde mi asiento de avión supondrían el preámbulo de la nueva temporada por la ciudad más antigua de Alemania. Tras despedidas, reunión y reencuentros, aderezado con diferentes procedimientos previos a cualquier vuelo y algo de siesta, conseguí llegar a Colonia.
Me resultó extraño volver, pese a haber estado sólo tres semanas en España; tiempo suficiente para reacostumbrarse a la vida de antes. Seguramente se debería a que no fui plenamente consciente de lo que Enero tenía preparado para mí hasta que pisé tierra coloniense. (Por fortuna dicho sentimiento desapareció pronto, favorecido por el hecho de ver de nuevo a la gente de aquí)
Y es que, conforme pasa cada día del mes, más se acercan los exámenes, luego he de ir preparándolos como sea posible; esperemos que logre seguir una buena estrategia de estudio. Cómo no, la procrastinación sigue estando presente de mil formas, aun siendo el mes de clausura estudiantil por antonomasia. Se perdona la primera semana; a continuación se será más rígido.
Ahora toca aguantar Enero como buenamente se pueda. Tarde o temprano llegará Febrero y nos recompensará. :D

7 ene. 2011

¿Y para qué sigo aquí?

Me molesta bastante el hecho de estar incómodo en ocasiones con mi familia; más aun cuando el poco tiempo que voy a estar con mis padres lo aprovechan en reprochar mis acciones.
He aquí uno de los mayores motivos por el que quiero volver a Colonia.
Que sí, que son mis padres a fin de cuentas. Los que me han educado y los que, todavía y aunque en menor medida, lo siguen haciendo a base de consejos y recomendaciones. Y sinceramente, bastantes de ellos son generalmente acertados según la ocasión - aunque todavía me cueste aprovechar las mañanas -. Pero cuando opiniones y posturas propias, escudados en el amor que profesan, se convierten en reproches casi diarios hacia su segundo hijo, éste no puede sino sentirse harto impotente y con crecientes deseos de independizarse lo antes posible.
Si es que el "¡Mientras vivas en esta casa harás lo que se te diga!" y mi espíritu independiente gatuno son algo incompatibles. Entendimiento por ambas partes: he ahí la clave. (Basado en el amor puro)